
Una nueva y grave escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán sacudió este sábado a Medio Oriente tras una ofensiva aérea de gran magnitud contra territorio iraní. Las explosiones se reportaron en Teherán y otras ciudades, dejando varias personas muertas, entre ellas 24 escolares, en lo que analistas califican como un punto crítico con consecuencias imprevisibles para la población civil.
La operación, denominada “Furia Épica”, fue ejecutada por fuerzas de Estados Unidos e Israel, en medio de semanas de amenazas cruzadas y crecientes tensiones diplomáticas.
Objetivos de alto nivel en Irán
Según la radiotelevisión pública israelí, entre los blancos de la ofensiva se encontraban el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en el poder desde 1989, y el presidente Masud Pezeshkian. No obstante, Israel no presentó pruebas independientes que confirmaran estos señalamientos.
En un discurso desde Palm Beach, Florida, el presidente estadounidense Donald Trump defendió la ofensiva:
“El régimen iraní no puede tener nunca un arma atómica”.
El mandatario calificó la operación como una “misión noble” destinada a “eliminar amenazas inminentes”, y reconoció que su país podría sufrir bajas en el desarrollo del conflicto.
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sostuvo que la operación busca “eliminar la amenaza existencial” que representa Irán.
24 escolares muertos y víctimas civiles
Los primeros reportes confirmaron la muerte de 24 escolares tras un ataque israelí que impactó una escuela en el sur de Irán, según un responsable local. El hecho reavivó las críticas internacionales por el impacto humanitario de la ofensiva.
En paralelo, el Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos informó la muerte de un civil en Abu Dabi debido a la caída de restos de misiles.
Las hostilidades se extendieron rápidamente más allá del eje Israel-Irán. Corresponsales de AFP reportaron explosiones en Jerusalén, así como en Catar, Kuwait, Arabia Saudita y Baréin, donde un ataque alcanzó instalaciones de la V Flota estadounidense.
Respuesta de Irán y expansión regional
Los Guardianes de la Revolución confirmaron el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y ataques a bases estadounidenses en varios países de la región, en lo que describieron como represalia directa.
En Teherán, una columna de humo se elevaba sobre el barrio Pasteur, donde se ubican la residencia del líder supremo y la sede presidencial. Testigos reportaron al menos tres explosiones. Las comunicaciones fueron severamente afectadas: llamadas telefónicas suspendidas y conexión a internet interrumpida, según NetBlocks.
La agencia Fars informó de siete impactos de misiles en distritos del norte de la capital iraní. Un testigo declaró:
“Vi dos misiles Tomahawk volando horizontalmente”.
El ejército israelí aseguró que los ataques alcanzaron cientos de instalaciones militares y que fueron resultado de meses de planificación conjunta con Estados Unidos.
Cierre de espacio aéreo y alerta regional
Ante la magnitud de la ofensiva, Irán, Israel, Irak, Siria y Catar cerraron su espacio aéreo. Numerosas aerolíneas suspendieron vuelos hacia la región.
En Jerusalén se activaron sirenas antiaéreas y se ordenó a la población buscar refugio, mientras aumentaba la tensión en toda la zona.
Discurso de aniquilación y advertencias internacionales
Trump lanzó un mensaje directo al liderazgo iraní:
“Vamos a destruir sus misiles y arrasar por completo su industria misilística. Quedará totalmente aniquilada”.
Además, ofreció “inmunidad” a dirigentes militares si se rendían o una “muerte segura” en caso contrario, declaraciones que expertos en derecho internacional consideran altamente controversiales.
El hijo del último sah de Irán, Reza Pahlavi, exiliado en Estados Unidos, afirmó estar “muy cerca de la victoria” y manifestó su disposición a liderar una eventual transición política.
Fracaso diplomático y antecedentes
La ofensiva ocurre tras una tercera ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos bajo mediación omaní, consideradas el último intento diplomático para evitar la confrontación.
Washington sostiene que busca impedir que Irán obtenga armas nucleares, acusación negada reiteradamente por Teherán y no confirmada por inspecciones internacionales concluyentes.
El 19 de febrero, Trump había dado un ultimátum de “10 a 15 días” para alcanzar un acuerdo o recurrir a la fuerza.
En junio de 2025, ambos países ya habían protagonizado una guerra de doce días, a la que Estados Unidos se sumó atacando instalaciones nucleares iraníes, lo que marcó un precedente inmediato de la actual escalada.




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