
El Hospital Universitario San Jorge demolerá zonas de su quinto piso, mientras el Santa Mónica asume los pacientes de las tres clínicas privadas averiadas por el sismo del 10 de agosto.
¿Cómo operan los hospitales de Risaralda tras el terremoto del 10 de agosto?
La red pública departamental mantiene la prestación de los servicios de salud bajo condiciones de sobreocupación y daños de infraestructura. El Hospital Universitario San Jorge de Pereira inhabilitó 140 camas por averías estructurales, mientras el Hospital Santa Mónica de Dosquebradas reporta un sobrecupo del 250 % en urgencias al recibir los usuarios de las tres clínicas privadas de la región que sufrieron daños durante el sismo.
El quinto piso de medicina interna del Hospital Universitario San Jorge, en Pereira, permanece clausurado y requiere demoliciones puntuales en su infraestructura. A pocos kilómetros, en Dosquebradas, las salas de urgencias del Hospital Santa Mónica operan con un sobrecupo del 250 %. Ambas situaciones evidencian la presión operativa que enfrenta la red de salud pública del departamento de Risaralda tras el terremoto del pasado 10 de agosto.
Los cuatro hospitales departamentales mantuvieron sus puertas abiertas tras el sismo. El diputado de la Asamblea de Risaralda, Javier Darío Marulanda Gómez, expuso en un balance oficial que instituciones como el San Jorge, Santa Mónica, el Hospital Mental y el Hospital de La Virginia registraron afectaciones en cubiertas y mampostería, pero lograron sostener la prestación básica del servicio mediante la redistribución del personal médico.
El Hospital San Jorge inhabilitó 140 camas
La institución médica de mayor complejidad de Pereira presenta restricciones activas en su capacidad instalada. Las zonas con daños estructurales incluyen la unidad de cuidados intensivos (UCI) obstétrica, las áreas de pediatría, la UCI de adultos, cinco cubículos de atención y varios espacios de consulta externa.
Alejandro Gaviria, gerente del Hospital Universitario San Jorge, detalló el impacto logístico que dejó el evento telúrico en el centro médico.
“El hospital continúa con una disminución de su capacidad instalada. Tras el terremoto perdió alrededor de 140 camas y ha venido recuperando progresivamente parte de ellas”.
Las directivas proyectan habilitar 70 camas en un plazo de un mes. El resto del mobiliario médico requerirá mayor tiempo de inactividad técnica, a la espera de que los ingenieros completen el reforzamiento de muros y las demoliciones programadas en el quinto piso.
Juan Carlos Valencia, presidente de la Asamblea Departamental, confirmó que la edificación principal soportó la fuerza del evento sísmico sin registrar víctimas fatales en sus instalaciones.
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Sobrecupo del 250 % en el Hospital Santa Mónica por cierres privados
En el municipio de Dosquebradas, la infraestructura del Hospital Santa Mónica no presentó fallas críticas. Juan Carlos Marín Gómez, gerente de la institución, señaló que únicamente el área de fisioterapia suspendió su operación de forma temporal, logrando reabrir sus puertas una semana después del terremoto.
El reto actual del centro médico obedece al incremento inusual de la demanda de pacientes. El diputado Marulanda Gómez precisó que la emergencia averió las instalaciones de la Clínica Noé, la Clínica Los Nevados y la Clínica Comfamiliar. Las fallas en estas tres infraestructuras obligaron a trasladar un volumen atípico de usuarios hacia la red pública departamental.
“La institución no ha cerrado servicios a ninguna EPS y, debido a las afectaciones sufridas por clínicas privadas de Pereira y Dosquebradas, ha recibido pacientes provenientes de otros municipios”.
Petición de recursos por facturación retrasada
La inhabilitación temporal de los servicios médicos redujo la facturación de los hospitales públicos durante varias semanas, una situación que agrava las finanzas de centros que ya enfrentaban retrasos en los pagos por parte de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
Ante la Asamblea de Risaralda, Marulanda Gómez formalizó la solicitud para que el departamento reciba prioridad en los giros de recursos ordenados por el Gobierno Nacional para las zonas de emergencia. El objetivo de esta inyección de liquidez es financiar los planes de reconstrucción, amparar tanto a la red pública como a la privada, y saldar las cuentas de las atenciones derivadas del terremoto para garantizar el funcionamiento continuo del sistema.
Preguntas relacionadas:
- ¿Cuántas camas inhabilitó el Hospital San Jorge por el terremoto? El centro médico de Pereira perdió cerca de 140 camas tras el sismo y espera recuperar 70 de ellas en el transcurso de un mes.
- ¿Por qué hay sobrecupo en el Hospital Santa Mónica de Dosquebradas? El servicio de urgencias opera al 250 % de su capacidad debido a que está recibiendo pacientes derivados de clínicas privadas que sufrieron daños en su infraestructura.
- ¿Qué clínicas privadas resultaron afectadas por el terremoto en Risaralda? Las autoridades departamentales confirmaron daños estructurales que limitaron los servicios en la Clínica Noé, la Clínica Los Nevados y la Clínica Comfamiliar.




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