
La construcción del nuevo puente oriental y la pavimentación de las Américas alcanzan un 35% de ejecución; 189 operarios trabajan para mitigar el impacto vial.
¿Cómo avanza el megaproyecto de la Intersección Corales en Pereira y qué zonas intervienen?
La construcción de la Intersección Corales en Pereira (Risaralda) alcanzó un 35% de ejecución física tras la apertura simultánea de nuevos frentes de trabajo. El proyecto vial, liderado por la Alcaldía de Mauricio Salazar y la Secretaría de Infraestructura, registra pavimentos terminados en el costado oriental del Eje de las Américas (conectando con la glorieta), intervenciones activas en el acceso a la Avenida de La Independencia y la cimentación del nuevo puente oriental. Un equipo de 189 trabajadores, coordinado por el ingeniero Álvaro Ramírez, acelera las labores para responder al incremento del tránsito vehicular en la capital risaraldense.
El asfalto del sector de Corales suele ser el termómetro del humor diario de miles de conductores en Pereira. Quienes transitan habitualmente hacia los barrios del suroccidente o buscan conectar con los ejes periféricos saben que este punto ha sido, por años, un nudo crítico donde los tiempos de viaje se dilatan en las horas pico. Hoy, el panorama rutinario de filas de vehículos empezó a compartir espacio con el movimiento constante de retroexcavadoras, el olor a pavimento fresco y el despliegue de señalización provisional que anuncia un cambio definitivo en la infraestructura de la capital de Risaralda.
Pavimentos listos y conexiones en marcha
La velocidad de los trabajos busca aprovechar las jornadas secas para consolidar los tramos de mayor complejidad técnica. El primer hito visible de esta etapa de aceleración se localiza en el Eje de las Américas, específicamente en su costado oriental. En este punto, las cuadrillas de obra concluyeron las labores de pavimentación, dejando habilitada la estructura asfáltica que enlaza directamente la glorieta principal con este importante corredor urbano de la ciudad.
Al mismo tiempo, la maquinaria pesada se trasladó hacia la conexión con la Avenida de La Independencia. Allí se ejecutan movimientos de tierra y adecuaciones estructurales básicas para ensanchar y fortalecer las calzadas que reciben el flujo vehicular proveniente de distintas comunas periféricas, un paso necesario para evitar que los embotellamientos simplemente se trasladen de cuadra.
El nuevo puente oriental toma forma
El componente de ingeniería más complejo del proyecto avanza de manera paralela en el costado oriental de la intersección. Se trata de la construcción del puente vehicular elevado, una estructura diseñada para segregar el tráfico pesado y los flujos directos, evitando los cruces peligrosos que hoy congestionan la glorieta existente.
“El proyecto de la Intersección Corales alcanzó un 35% de ejecución física y entró en una etapa de aceleración con la apertura de nuevos frentes de obra en diferentes puntos estratégicos”, precisó el ingeniero Álvaro Ramírez, coordinador de las obras.
La apertura simultánea de estos frentes modificó la dinámica comercial y residencial de la zona. Aunque los cierres parciales de carriles exigen mayor paciencia a los usuarios, la visibilidad de los operarios en turnos continuos ha generado un ambiente de expectativa optimista entre los vecinos del sector.
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Una apuesta contra el crecimiento automotor
El dimensionamiento de la obra responde a un diagnóstico técnico sobre el parque automotor de la capital de Risaralda, el cual ha desbordado la capacidad de las vías diseñadas hace tres décadas. La secretaria de Infraestructura del municipio, Diana Osorio Bernal, manifestó que el porcentaje de avance actual es el resultado de un seguimiento riguroso al cronograma del contratista.
“El proyecto representa una de las apuestas más ambiciosas en materia de movilidad urbana impulsadas por la administración del alcalde Mauricio Salazar”, destacó la funcionaria de Infraestructura.
Detrás del movimiento de tierras y las fundiciones de concreto se encuentra la mano de obra local. Actualmente, un equipo compuesto de casi 200 personas, entre ingenieros civiles, operarios de maquinaria pesada, topógrafos y obreros, trabaja diariamente en las diferentes zonas de intervención para cumplir los plazos de entrega estimados por el gobierno local.
La Intersección Corales entra en su fase más crítica de ensamblaje. Los ciudadanos observan el avance con la mirada puesta en el día en que las restricciones de paso den paso a un tránsito fluido, consolidando una infraestructura moderna capaz de soportar las exigencias de crecimiento urbano que demanda el Eje Cafetero.




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