
En su primer consejo de seguridad en Cali, el Gobierno nacional y los mandatarios del suroccidente acordaron asfixiar las economías ilícitas. La Gobernación ofreció recursos propios para erradicación y nuevas bases militares.
¿Cuáles fueron las decisiones del primer consejo de seguridad del presidente Abelardo De la Espriella en Cali?
Durante la madrugada de este sábado, el presidente Abelardo De la Espriella lideró en Cali, Valle del Cauca, un consejo de seguridad donde acordó con la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Alejandro Eder implementar la estrategia APRES para el suroccidente. El plan interinstitucional contempla evaluar el retorno de la aspersión aérea de cultivos ilícitos, cofinanciar programas de sustitución campesina y construir un Batallón de Alta Montaña en Jamundí con el fin de desmantelar las economías criminales de la región.
El fin de la dispersión: asfixia total a las finanzas criminales
El diagnóstico compartido por la cúpula militar, los ministros recién posesionados y los gobernadores de Cauca y Nariño fue unánime: la violencia en la región no se detendrá si no se corta el flujo de dinero que la alimenta. El objetivo central de esta nueva administración ya no es solo perseguir estructuras armadas, sino golpear directamente el corazón de sus finanzas.
Para lograrlo, la gobernadora Dilian Francisca Toro expuso las estrategias que el departamento ha venido financiando con recursos propios para potenciar las capacidades de la Fuerza Pública. La mandataria enfatizó que el esfuerzo local resulta insuficiente si no existe una maquinaria estatal sincronizada.
“Hoy tenemos una ruta clara: articular a todos los sectores, ministerios y a la Fuerza Pública para ejercer un verdadero control sobre las economías ilícitas y recuperar la seguridad de nuestros territorios”.
Aspersión y cemento: la apuesta de doble filo para Jamundí
El contraste de las medidas propuestas marca un giro drástico en el manejo del orden público. Por un lado, se revivió una de las iniciativas más controvertidas pero respaldadas por la administración entrante: el retorno de la aspersión aérea sobre los cultivos ilícitos. Sin embargo, la Gobernación del Valle propuso matizar esta acción de choque con una red de salvavidas social.
El departamento puso sobre la mesa su disposición para cofinanciar económicamente los programas de sustitución, buscando que las comunidades no queden acorraladas por la erradicación. A esta propuesta se suma una obra estratégica clave para bloquear los corredores del narcotráfico hacia el Pacífico.
Se trata de la construcción del Batallón de Alta Montaña en Jamundí, un municipio que ha sido epicentro de constantes hostigamientos. La Gobernación reiteró su compromiso de aportar capital regional para materializar este fuerte militar, trasladando la presión a las autoridades nacionales para su pronta ejecución.
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Estrategia APRES: el nuevo mapa de calor del conflicto
Durante la cumbre de seguridad, el secretario de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Valle, Guillermo Londoño, desveló la columna vertebral de la nueva operación: la estrategia APRES. Aunque los detalles tácticos se mantienen bajo reserva, se confirmó que funcionará como un sistema de priorización quirúrgica.
Esta iniciativa no dependerá únicamente de los uniformados. Involucrará directamente a carteras como el Ministerio de Minas y el Ministerio de Transporte, integrando controles de infraestructura y minería ilegal para asfixiar la logística de los grupos armados en las zonas rojas del suroccidente.
Cali se alinea con la nueva era presidencial
La capital vallecaucana, receptora directa de las dinámicas del conflicto regional, también cerró filas en torno al nuevo plan de seguridad. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, aprovechó el espacio para aterrizar las problemáticas urbanas que se desprenden del narcotráfico y la criminalidad vecina.
“El Presidente presentó su estrategia de seguridad para el país y se mostró dispuesto a trabajar de inmediato en soluciones concretas para Cali y el Suroccidente”.
La articulación prometida bajo las luces fluorescentes de la madrugada ahora se enfrenta a su prueba más dura: la luz del día y la burocracia. La próxima semana, los equipos técnicos deberán definir las fechas exactas para que la estrategia APRES pase del papel a las calles. Prometer seguridad en un salón custodiado es el primer paso; imponerla en los rincones más complejos de Jamundí, el Cauca y Nariño, será el verdadero medidor de este nuevo gobierno.




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