
El precio del aguardiente y el ron en Colombia tendrá un fuerte incremento a partir de 2026, luego de que el Gobierno Nacional expidiera el Decreto 1474 del 29 de diciembre de 2025, con el cual se modificó de manera sustancial la estructura tributaria de los licores fuertes en el país.
La medida contempla un aumento del IVA para licores como el aguardiente y el ron, que pasa del 5% al 19%, así como ajustes significativos en los componentes del impuesto al consumo, lo que se traducirá en incrementos de precio que, en algunos casos, superarán el 55% frente a los valores actuales.
Impuesto al consumo sube hasta un 119% por grado de alcohol
Uno de los puntos más sensibles del decreto es el aumento del componente específico del impuesto al consumo de licores, el cual se incrementa en 119%, pasando de $342 en 2025 a $750 en 2026 por cada grado alcoholimétrico en una botella de 750 centímetros cúbicos.
A este ajuste se suma el incremento del componente ad valorem, que sube del 25% al 30%, y que se liquida sobre el precio de venta al público determinado oficialmente por el DANE. La combinación de estos factores eleva de forma considerable la carga tributaria sobre los productores y, en consecuencia, sobre el consumidor final.
Aguardiente Amarillo y Ron Viejo de Caldas, entre los más afectados
La Industria Licorera de Caldas (ILC) advirtió que el impacto será inmediato y significativo. Según sus proyecciones, una botella de Aguardiente Amarillo de Manzanares de 750 ml pasará de costar $49.705 en 2025 a aproximadamente $71.112 en 2026, lo que representa un incremento de $21.407, equivalente a un 43%.
El panorama es aún más crítico para el Ron Viejo de Caldas tradicional, cuyo precio subiría un 55%, pasando de $54.545 en 2025 a $84.604 en 2026, una cifra que podría afectar directamente el consumo y la competitividad del producto frente a alternativas informales.
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Riesgo para la industria licorera nacional y el empleo
Desde la ILC se alertó que este aumento de impuestos pone en riesgo la viabilidad de la industria licorera nacional, un sector que aporta cerca del 1,5% del PIB colombiano y genera más de 200.000 empleos directos e indirectos en todo el país.
Además, se advierte que el alza de precios podría incentivar el crecimiento del mercado ilegal de licores, que actualmente representa alrededor del 24% del consumo en Colombia, según cifras de Euromonitor, con los consecuentes riesgos para la salud pública y la seguridad de los consumidores.
Recursos no se quedarían en las regiones
Otro de los puntos que genera preocupación es el destino de los recursos adicionales que se recauden con este incremento tributario. De acuerdo con la Industria Licorera de Caldas, estos dineros no se quedarían en las regiones para financiar sectores como salud y educación, sino que deberán ser girados al Presupuesto General de la Nación, reduciendo el impacto positivo que tradicionalmente han tenido las rentas licoreras en los departamentos.




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