
El abogado y comunicador Steven Perdomo denunció haber sido obligado bajo intimidación de muerte a publicar un supuesto comunicado del ‘Estado Mayor Central’. Inteligencia policial confirmó que el documento es falso y reiteró que no hay presencia de grupos armados en el departamento.
¿Qué pasó con el supuesto panfleto de las Farc en Quimbaya denunciado por el Reportero Steven?
La Policía del Quindío desmintió categóricamente la autenticidad de un supuesto panfleto del Estado Mayor Central de las Farc que circuló en Quimbaya. El documento fue publicado por el líder social y abogado Steven Perdomo, conocido como ‘Reportero Steven’, quien denunció haber recibido amenazas de muerte directas para forzar su difusión. Tras la investigación, las autoridades confirmaron que el panfleto es un montaje digital reciclado de otras regiones del país y reiteraron que no existe presencia de grupos armados ilegales en el territorio quindiano.
El teléfono vibró con un mensaje que nadie quiere leer en la soledad de su hogar. Desde una línea completamente desconocida, las palabras “plata o plomo” irrumpieron en la pantalla iluminada, acompañadas de una exigencia letal: publicar un texto en redes sociales o convertirse inmediatamente en objetivo militar. En cuestión de minutos, el miedo saltó del mundo virtual a las calles, donde una imagen digital bastó para revivir los fantasmas de una guerra que muchos creían ajena a su cotidianidad.
El dilema bajo la mira de un arma invisible
La zozobra se apoderó rápidamente del municipio de Quimbaya cuando el abogado y líder social Steven Perdomo, reconocido en el entorno digital como el ‘Reportero Steven‘, rompió el silencio en sus plataformas. No era una noticia más; era un grito de auxilio frente a una extorsión psicológica.
A su bandeja de entrada había llegado una imagen con los logos del autodenominado ‘Estado Mayor Central’ de las Farc-EP. El documento dictaba una serie de graves intimidaciones y toques de queda contra líderes sociales, comerciantes y población en general. Junto a la imagen, el extorsionista anónimo lanzó la estocada final para forzar la difusión.
“Buenos días para ver si me hace el favor de difundir esto en el pueblo de Quimbaya o si no será objetivo militar ya se hizo presencial el Quimbaya y Montenegro dejamos los panfletos solo queremos que este comunicado se haga público muchas gracias esperemos su colaboración para que no tenga problemas”, dictaba el mensaje original, plagado de errores ortográficos pero cargado de terror.
Sintiéndose acorralado y temiendo por la vida de sus seres queridos, el comunicador decidió hacer pública la extorsión, advirtiendo a su audiencia que su publicación no era un acto de complicidad, sino un mecanismo de supervivencia.
Le puede interesar: Riesgo de colapso de nuevo puente en Calarcá – Quindío
“Publico este mensaje con profundo temor hacia mi integridad y la de mi familia… dejo en conocimiento público este lamentable hecho amenazante en mi calidad de periodista del Quindío”, expresó Perdomo, calificando el acto como un atentado directo contra la libertad de prensa y la democracia regional.
El rastro digital: un fantasma hecho de recortes
La onda expansiva de pánico encendió de inmediato las alarmas en el Comando del Departamento de Policía Quindío. Ante la inminente crisis de seguridad percibida por la ciudadanía, las unidades de inteligencia y policía judicial desplegaron un operativo relámpago, no en las montañas, sino en el rastro digital del documento.
Lo que encontraron desarmó por completo la narrativa del terror. Los peritos informáticos determinaron que la imagen difundida era una burda manipulación. La supuesta amenaza armada resultó ser una simple plantilla gráfica, un archivo de imagen que ya había circulado meses atrás en otras regiones de Colombia y que fue editado torpemente para insertar los nombres de los municipios locales.
Lejos de tratarse de una incursión guerrillera estructurada, el análisis policial concluyó que los autores de la amenaza son delincuentes que utilizan el ciberespacio para ejecutar tácticas de guerra psicológica, buscando generar caos y zozobra sin disparar un solo cartucho.
La realidad territorial frente al terror virtual
Con las pruebas digitales sobre la mesa, las autoridades entregaron un parte de tranquilidad a los habitantes de Quimbaya, Montenegro y todo el Eje Cafetero. El informe oficial fue tajante: en el departamento del Quindío no existe presencia estructural ni operativa de grupos armados ilegales.




Deja tu comentario