DosquebradasJusticiaPereiraRisaralda

Imperio de lo robado en Pereira: 200 policías se toman el centro para desmantelar el mercado negro tecnológico

¿A dónde van a parar los celulares robados en Pereira? El gigantesco operativo que sacudió el centro.

La primera fase de la ‘Operación Esperanza’ golpeó las fachadas de compraventas y hostales en la carrera Novena. Las autoridades sellaron cinco locales e incautaron motos, computadores y decenas de teléfonos móviles controlados por redes criminales.

¿Qué resultados dejó el operativo policial contra el hurto en el centro de Pereira?

La Policía Metropolitana de Pereira desplegó a 200 uniformados en la carrera 9 con calle 12, en pleno centro de la capital de Risaralda, logrando la recuperación de dos motocicletas, 60 teléfonos celulares y decenas de equipos tecnológicos hurtados. Durante esta primera fase de la Operación Esperanza, las autoridades inspeccionaron hostales y compraventas, incautaron 32 armas cortopunzantes y ordenaron la suspensión de cinco locales comerciales vinculados a la receptación de elementos robados por alias ‘El Veneco’.

Las vitrinas del centro de la capital risaraldense suelen exhibir a diario una mezcla abigarrada de tecnología de segunda mano y promesas de gangas inigualables. Sin embargo, detrás de esa ruidosa fachada comercial, en los pasillos de algunos locales, palpitaba un ecosistema oscuro alimentado por el miedo ajeno y el arrebato violento en las calles. Ese silencioso pacto de impunidad se quebró abruptamente cuando una marea de uniformados bloqueó las esquinas, apagando el bullicio de las transacciones informales.

El laberinto de la receptación en la carrera Novena

El objetivo estratégico no fue elegido al azar. La carrera 9 con calle 12 y sus zonas aledañas se habían convertido en un dolor de cabeza crónico para la seguridad ciudadana, operando como un auténtico embudo donde terminaban los objetos arrebatados a los transeúntes. Para golpear esta economía ilegal, las autoridades tuvieron que desplegar una fuerza de choque pocas veces vista en el sector.

Doscientos policías irrumpieron de manera simultánea, bloqueando cualquier ruta de escape. Su misión en la denominada Operación Esperanza no era perseguir al ladrón callejero que arrebata un bolso, sino asfixiar a las complejas estructuras financieras que le compran el botín. Los agentes peinaron palmo a palmo establecimientos comerciales, hostales de paso, casas de compraventa y pequeños módulos dedicados a la reparación y venta de equipos móviles.

El contraste era evidente. Locales que operaban bajo supuestas licencias comerciales legales escondían en sus bodegas traseras la angustia de decenas de pereiranos que habían sido víctimas de la delincuencia.

Le puede interesar: Ya están identificados: la cacería policial contra los ‘motoladrones’ que siembran el terror en Pereira

El inventario tecnológico del crimen organizado

A medida que avanzaba la requisa, el saldo de la intervención empezó a llenar los camiones policiales. Los uniformados lograron recuperar dos motocicletas que figuraban con reportes vigentes por hurto, las cuales presumiblemente estaban siendo desguazadas o preparadas para cometer nuevos asaltos en el área metropolitana.

La tecnología fue, sin duda, el botín principal. De los estantes y cajones ocultos salieron tres computadores portátiles, un iPad, dos tabletas de alta gama, una consola de videojuegos y doce relojes inteligentes. A la par, los técnicos de la policía embalaron 60 teléfonos celulares cuyo origen no pudo ser justificado por los vendedores y que ahora son objeto de rigurosa verificación forense.

La agresividad del entorno quedó en evidencia cuando los agentes descubrieron el arsenal que resguardaba el sector. Un total de 32 armas cortopunzantes fueron sacadas de circulación, un hallazgo que obligó a las autoridades a imponer cinco suspensiones temporales de actividad económica y sellar definitivamente los locales más comprometidos.

Lea también: Cae Red de atracadores bajo el nuevo escuadrón en Pereira

La instrumentalización de la pobreza

El éxito del operativo dejó al descubierto una táctica perversa de las bandas delincuenciales: usar la vulnerabilidad humana como escudo. Quienes mueven los hilos de este mercado no son los que se ensucian las manos; son capos invisibles que utilizan a la población flotante para camuflar sus rentas ilícitas.

“Este sector tiene algo particular, vienen instrumentalizando a varias personas, entre esos habitantes en condición de calle, mujeres y diferentes categorías de las personas que transitan nuestra ciudad. Pero para mí es importante referenciar este lugar porque obedece al ejercicio inicial de un trabajo como este, llegar a esos sitios donde se ubican los celulares, donde está alias ‘El Veneco’, ‘Andrés’, ‘Juan’ y otros integrantes de las bandas delincuenciales”, expresó Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira.

Los nombres mencionados por el oficial ya reposan en gruesos expedientes de inteligencia. El cerco sobre estas estructuras criminales continuará apretándose en las próximas semanas, pues la institución advirtió que la Operación Esperanza se replicará en otros puntos críticos del municipio.

CiudadRegion Noticias

CiudadRegion, es un diario regional donde se publican las principales noticias del Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.

Deja tu comentario

Publicaciones relacionadas

[mc4wp_form id="67000"]