
En un contexto de creciente tensión por la seguridad en Colombia, el gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, elevó un llamado urgente al Gobierno Nacional para implementar acciones articuladas que frenen el avance de grupos criminales y restablezcan el orden en varias regiones del país. Las declaraciones del mandatario se dieron durante la reunión de la Junta Directiva de la Federación Nacional de Departamentos (FND), celebrada el lunes 9 de junio.
Violencia en Colombia y llamado a la responsabilidad política
El encuentro sirvió de escenario para rechazar el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, un hecho que, según Patiño Ochoa, “debe llamar a la reflexión nacional”. En su intervención, el gobernador enfatizó que la violencia política en Colombia no puede seguir escalando y que urge un cambio en el discurso público.
“Debemos tener cuidado con el lenguaje que utilizamos como líderes: políticos, sociales, gremiales. No podemos seguir incitando al odio. Este atentado es un reflejo del ambiente tenso y polarizado que vive Colombia”, afirmó.
Además de expresar solidaridad con el senador y su familia, el gobernador pidió responsabilidad en el uso del lenguaje por parte de figuras públicas, señalando que la retórica incendiaria alimenta un clima que puede derivar en agresiones y actos de violencia.
Grupos criminales amenazan la seguridad en Risaralda y el Eje Cafetero
Uno de los focos centrales del pronunciamiento de Juan Diego Patiño fue la creciente inseguridad en Risaralda, especialmente en su área metropolitana y zonas rurales. Según el mandatario, estructuras delincuenciales y grupos armados organizados están en disputa por el control del microtráfico y otras economías ilegales, generando una situación crítica que también afecta a departamentos como Antioquia, Chocó, Caldas, Quindío y el norte del Valle.
“Risaralda es un territorio que llevaba más de 20 años sin una confrontación armada, y en los últimos cuatro meses ya hemos tenido dos enfrentamientos”, advirtió el gobernador.
Falta de articulación nacional: una barrera para frenar la violencia
Patiño Ochoa denunció que los esfuerzos individuales de los departamentos no bastan si no existe un plan de seguridad nacional coordinado. A modo de ejemplo, mencionó que tenía agendado un Consejo de Seguridad con el Ministro de Defensa que fue cancelado a última hora.
“Las regiones no pueden seguir esperando. Necesitamos presencia del alto gobierno, decisiones claras y recursos. La situación es crítica y hay que atenderla con urgencia”, señaló.
El mandatario solicitó la creación de Consejos de Seguridad Regionales, inversiones reales y sostenidas en seguridad, y el replanteamiento de la política nacional en esta materia, para lograr un impacto efectivo y duradero.
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Propuestas desde la Federación Nacional de Departamentos
Como cierre de su intervención, el gobernador propuso que el pronunciamiento oficial de la FND se centre en tres pilares fundamentales:
- Rechazo a la violencia política y expresión de solidaridad con las víctimas.
- Llamado a la responsabilidad en el discurso público, evitando incitar al odio.
- Exigencia de articulación nacional en seguridad, con enfoque estructural y coordinado entre regiones.
“La seguridad no da espera. Desde la Federación debemos pronunciarnos con contundencia, pero también con propuestas claras”, concluyó Patiño Ochoa.




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