
La sorpresiva furia climática del martes arrancó tejados, cubiertas y provocó apagones tras daños en la infraestructura eléctrica.
¿Qué pasó con el clima en Cartago y cuáles fueron los barrios más afectados por el vendaval?
La tarde del martes 2 de junio de 2026, una fuerte granizada y vendaval azotaron al municipio de Cartago, en el Valle del Cauca. El fenómeno natural destechó viviendas y averió un poste de energía en el sector del antiguo Matadero (calle 20 con 2 Norte), afectando el fluido eléctrico de varios sectores entre ellos en el barrio La Paz. El alcalde Juan David Piedrahita y la Oficina de Gestión del Riesgo confirmaron que, pese a los cuantiosos daños materiales, ninguna persona resultó lesionada.
El cielo sobre la Villa de Robledo cambió de color en cuestión de minutos. Lo que parecía ser una tarde rutinaria y calurosa fue interrumpida de golpe por el repique ensordecedor de pedazos de hielo golpeando sin piedad contra los techados y pavimento. Luego llegó el viento, un soplido violento, sostenido e incontrolable que no pidió permiso para colarse por las ventanas, alterando por completo la tranquilidad de los hogares cartagüeños y desatando el pánico en quienes se encontraban en las calles.
Techos por los aires y el colapso de poste en el antiguo Matadero
La fuerza de la naturaleza no discriminó, pero ensañó su furia con particular violencia en zonas específicas. En el tradicional sector del antiguo Matadero, los residentes vivieron momentos de verdadera angustia cuando las ráfagas superaron la resistencia de los materiales de construcción.
Ante la mirada atónita de los vecinos, el vendaval logró arrancar de cuajo el techo de una vivienda. Las láminas volaron a la deriva convirtiéndose en proyectiles peligrosos, exponiéndolo a la intemperie y a la fuerte precipitación que no daba tregua.
El colapso estructural arrastró consigo la red de servicios públicos. En la calle 20 con 2 Norte, la fuerza del ventarrón desestabilizó un poste de energía, fracturando la estructura y reventando el cableado, dejando a este populoso sector del norte del Valle del Cauca sumido en un oscuridad tras caer la noche.
La noche a oscuras en el barrio La Paz
El efecto dominó de la caída de redes no tardó en expandirse. El barrio La Paz reportó una grave afectación en su infraestructura de distribución, sumiendo a cientos de familias en un apagón masivo justo cuando la tarde comenzaba a caer.
La emergencia obligó a un despliegue técnico sin precedentes recientes en la zona. Siendo las 11:25 de la noche, bajo el frío remanente de la granizada y con la luz de potentes reflectores, las cuadrillas de operarios de Energías de Pereira seguían trepados en los postes y trabajando a contrarreloj para restablecer el servicio eléctrico en los sectores críticos.
El alivio humano frente al desastre material
Mientras los técnicos luchaban contra los cables caídos, los organismos de socorro iniciaron un barrido cuadra por cuadra. El temor inicial de encontrar víctimas bajo los escombros de los techos colapsados se fue disipando lentamente, entregando un balance que, dentro de la tragedia material, resultó ser un enorme alivio para la ciudad.
El mandatario local utilizó sus redes sociales para dar un parte de tranquilidad a los ciudadanos, confirmando que la respuesta institucional se activó desde el primer minuto de la emergencia climática.




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