
El gerente del hospital más importante del suroccidente colombiano reveló que emisarios estarían exigiendo dádivas para liberar pagos. Ante la asfixia financiera, la institución cancela la atención de miles de pacientes ambulatorios y quirúrgicos.
¿Por qué el Hospital Universitario del Valle suspendió servicios a Emssanar y qué EPS están denunciadas por corrupción?
El Hospital Universitario del Valle (HUV) suspendió los servicios ambulatorios y quirúrgicos a Emssanar debido a que su gerente, Irne Torres, denunció que representantes de esta entidad, junto a Asmet Salud y Coosalud (todas intervenidas por el Gobierno nacional), estarían exigiendo el pago de dádivas irregulares para liberar más de $30.000 millones adeudados. Ante la negativa de la gerencia a pagar sobornos, los giros se congelaron por completo, poniendo en riesgo el salario del personal médico y la atención de 23.000 usuarios en el Valle del Cauca.
El oscuro peaje burocrático para salvar vidas
La crisis estalló cuando la paciencia institucional llegó a su límite. Lo que hasta hace poco eran rumores sobre trabas administrativas, tomó la forma de una grave denuncia penal y pública. La gerencia del hospital se encontró contra la pared, enfrentando una presunta red de extorsión operada por emisarios de las propias entidades encargadas de garantizar el flujo de los recursos de la salud.
Lejos de guardar silencio, Irne Torres, gerente de la institución, expuso abiertamente el mecanismo perverso que hoy ahoga a los hospitales públicos de la región. El mensaje que enviaron los intermediarios fue claro: sin dádivas bajo la mesa, no hay firmas que autoricen los desembolsos por los servicios médicos que ya se prestaron y facturaron.
“Hago una denuncia pública para que investiguen los entes correspondientes la posible corrupción que se puede estar presentando en este momento con las instituciones de Emssanar, Asmet Salud y Coosalud, puede haber una presión que está generando situaciones irregulares. Le están pagando a aquellas entidades que están aceptando algunas situaciones que no son las más ideales”.
Cifras que duelen: la paradoja de los pagos preferenciales
La asfixia financiera es matemática pura y golpea directo a la nómina y los insumos. Mensualmente, Emssanar debe girar al hospital entre $11.000 y $14.000 millones. A esta cifra se suman recursos similares de Coosalud y cerca de $4.000 millones provenientes de Asmet Salud. En total, la negativa a participar en el juego de la corrupción le costó al HUV dejar de percibir más de $30.000 millones solo este mes.
La indignación crece cuando se contrasta la agonía del hospital público con la bonanza sospechosa de ciertos actores privados. Mientras al principal centro asistencial del suroccidente colombiano se le niegan sus recursos vitales, el flujo de caja parece correr a gran velocidad para quienes, presuntamente, acceden a las reglas de los emisarios.
“El mes pasado le pagaron a una institución privada llamada Fabilut $30.000 millones, cuando no facturaba más de $60.000 millones y su cartera no superaba los $15.000 millones. Al HUV, al que le deben más de $200.000 millones, solo le giraron $11.000 millones el mes anterior y este mes no recibimos un solo peso”.
Este desequilibrio expone una fractura profunda en el sistema de intervención gubernamental, donde las matemáticas dejaron de responder a la lógica de la deuda y la prestación del servicio, para obedecer a intereses oscuros.
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El paciente convertido en daño colateral
El costo de esta guerra administrativa no se mide únicamente en balances contables, sino en vidas humanas. El HUV atiende a unos 23.000 usuarios provenientes de estas tres EPS, lo que representa el 70 % de todo el volumen de pacientes que cruzan las puertas del centro médico en busca de esperanza.
Al no tener con qué respaldar la compra de medicamentos, materiales quirúrgicos y el pago de los especialistas, la gerencia tomó la dolorosa pero inevitable decisión de suspender temporalmente los servicios para los afiliados de Emssanar.
A partir de este momento, los usuarios de dicha EPS solo podrán ingresar por las puertas de urgencias vitales. Todas las consultas ambulatorias, los tratamientos programados y las cirugías de mediana y alta complejidad quedaron canceladas indefinidamente, trasladando la responsabilidad de la atención directamente a la entidad deudora.
Una crisis estructural con aroma a colapso
El panorama general del Valle del Cauca es desolador. La cartera histórica que acumula Emssanar exclusivamente con el HUV ya supera la barrera de los $213.000 millones, una bola de nieve que amenaza con aplastar la operatividad del recinto. A nivel departamental, la deuda total de las EPS intervenidas por el Gobierno sobrepasa los 7 billones de pesos, dejando a su paso el cierre de más de 2.000 servicios médicos y una fuga masiva de talento humano.




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