
Tras horas de desesperación y presión ciudadana, Yeraldin Moreno logró que su pequeña de tres meses, quien padece graves afecciones cardíacas, fuera remitida en ambulancia hacia una clínica de alta complejidad en Cali.
¿Por qué una madre se encadenó en Coosalud Cartago y qué pasó con la bebé Adhara?
Yeraldin Moreno se encadenó a las puertas de la EPS Coosalud en Cartago, Valle del Cauca, exigiendo el traslado urgente de su hija Adhara, una bebé de tres meses con graves problemas cardíacos. Gracias a la presión ciudadana, la gestión de la veedora Emma Vélez y la intervención del alcalde Juan David Piedrahíta, la menor fue remitida este martes 16 de junio en una ambulancia medicalizada desde Pereira hasta la Clínica Imbanaco en Cali para ser operada.
El peso de la burocracia frente a un corazón frágil
Adhara apenas lleva tres meses descubriendo el mundo, pero su condición médica la obligó a librar su primera gran batalla. La menor, internada inicialmente en un centro hospitalario en Pereira, requería una remisión inmediata hacia una institución capaz de tratar sus graves deficiencias cardíacas.
Sin embargo, las horas pasaban y la vital autorización por parte de Coosalud en Cartago simplemente no llegaba. Empujada por la desesperación de ver la salud de su hija deteriorarse, Yeraldin Moreno acudió a la sede administrativa local. Se encadenó a las rejas de la entrada y plantó cara a un sistema que parecía ignorar la urgencia de su tragedia familiar, iniciando una protesta pacífica pero desgarradora.
Solidaridad y gestión en medio de la crisis
El llanto de esta madre no resonó en el vacío. Rápidamente, la comunidad cartagüeña se unió en un plantón solidario a las afueras de la EPS, exigiendo respuestas inmediatas. El eco de la protesta movilizó de urgencia a las autoridades locales; el alcalde Juan David Piedrahíta y la gestora social María del Pilar Ramírez llegaron hasta el lugar para intervenir directamente frente a los directivos.
En la primera línea de esta lucha también estuvo Emma Vélez, reconocida veedora de salud del municipio, quien no bajó la guardia hasta asegurar que el papeleo estancado se convirtiera en una acción real para salvar una vida. La sinergia entre el clamor popular y la presión institucional finalmente quebró la barrera administrativa.
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“Logramos que la pequeña Adhara sea trasladada al Centro Médico Imbanaco […] Quiero agradecer y hacer un reconocimiento público a la Veedora en Salud, Emma Vélez, quien sigue haciendo un trabajo invaluable por la ciudad. También agradecer el apoyo de la Personería Municipal en este proceso”, escribió el mandatario local en su cuenta de X confirmando el avance de la gestión.
Una ambulancia medicalizada rumbo a la esperanza
Este martes 16 de junio, la angustia comenzó a transformarse en esperanza palpable cuando el motor de una ambulancia medicalizada, adscrita a la empresa Servicios Óptimos de Salud, encendió sus sirenas. El vehículo partió con premura tomando la ruta hacia el sur, llevando en su interior a la pequeña cartagüeña rumbo a las puertas de la ciencia médica avanzada en la capital departamental.
En las modernas instalaciones de la Clínica Imbanaco en Cali, un equipo de especialistas prepara los quirófanos para las múltiples y delicadas intervenciones que definirán el futuro de la niña. Mientras la comunidad y su familia se aferran a la fe esperando un desenlace positivo, el eco de esas cadenas en la puerta de una EPS deja una cruda reflexión sobre el sistema de salud: a veces, el derecho fundamental a la vida no se garantiza con una tutela, sino con el coraje inquebrantable de una madre dispuesta a paralizar el mundo por su bebé.




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