
Este lunes 31 de agosto, 58.000 estudiantes de instituciones oficiales en Risaralda retomarán sus actividades académicas. El retorno será progresivo y combinará jornadas presenciales rotativas, educación remota y guías impresas para sortear la grave crisis de infraestructura que dejó el terremoto.
¿Cómo y cuándo será el regreso a clases en los colegios públicos de Pereira tras el terremoto?
El retorno a clases en las instituciones oficiales de Pereira, Risaralda, iniciará el lunes 31 de agosto de 2026 bajo un modelo de alternancia. El alcalde Mauricio Salazar confirmó que, de 111 sedes educativas evaluadas, 47 son habitables, 48 tienen restricción de uso y 13 presentan riesgo de colapso. Ante esta contingencia, los 58.000 estudiantes se dividirán en jornadas presenciales rotativas, educación virtual o trabajo con guías impresas, garantizando el derecho a la educación sin arriesgar la vida de la comunidad escolar.
El desafío de educar sobre las fracturas de la tierra
La parálisis académica que siguió al violento movimiento sísmico del pasado 10 de agosto obligó a las autoridades locales a trazar un plan de emergencia sin precedentes. No se trataba solo de limpiar polvo, sino de garantizar que los techos bajo los cuales se sientan las nuevas generaciones no se vengan abajo ante una réplica.
La radiografía estructural del sistema educativo oficial en el municipio es alarmante. Los ingenieros han logrado inspeccionar a fondo 111 establecimientos, encontrando un panorama de extremos: solo 47 sedes superaron la prueba de sismorresistencia y son plenamente habitables.
Por el contrario, 48 planteles tienen un uso severamente restringido, 13 más colapsadas o al borde del colapso total y 3 permanecen a la espera del dictamen final. Este embudo de infraestructura dejó a las autoridades frente a un gigantesco rompecabezas humano y logístico.
“Los rectores, todos ellos muy comprometidos con volver a clases porque son 58 mil estudiantes que están esperando esa decisión. No es fácil porque tenemos 48 sedes educativas con restricción y tenemos 13 colapsadas”, expresó el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar.
El rompecabezas logístico: turnos y albergues compartidos
Para sortear la falta de espacio seguro, la Secretaría de Educación implementará un estricto modelo de alternancia desde este 31 de agosto. Las instituciones que conservaron sus estructuras intactas exprimirán cada metro cuadrado disponible, recibiendo a los estudiantes de manera presencial pero rotativa.
En algunos colegios se organizarán jornadas en la mañana, entre las 7:00 a. m. y las 12:30 p. m., y en la tarde, de 1:00 p. m. a 6:00 p. m.
La situación más compleja se vive en aquellos colegios que, ante la emergencia habitacional de la ciudad, debieron mutar en refugios. Allí, las clases presenciales coexistirán con las labores humanitarias mediante horarios diferenciados, buscando que el ruido de los tableros no altere la ya frágil paz de las familias damnificadas que duermen a pocos metros.
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Alternativas para quienes se quedaron sin aulas ni energía
El modelo presencial no es una opción para todos. Para aquellos alumnos cuyos colegios terminaron con sellos rojos de riesgo inminente, el retorno académico se trasladará a sus casas, siempre y cuando las paredes de sus viviendas sigan en pie.
El plan de choque incluye un robusto despliegue de educación remota a través de plataformas digitales. Sin embargo, en un territorio donde la emergencia derribó postes y cortó redes, la virtualidad choca con la realidad.
Para los menores desplazados, los que permanecen hacinados en los albergues o quienes aún no recuperan el servicio de energía eléctrica, los docentes prepararon arsenales de material pedagógico impreso. Las guías físicas se convertirán en el único cordón umbilical entre el estudiante y su derecho a aprender.
Cuadrillas nocturnas para recuperar la infraestructura
La administración municipal entiende que la alternancia y las fotocopias son curitas temporales para una herida estructural. Por ello, a la par del reinicio de las clases, la Alcaldía desplegará una ofensiva de obra civil para rescatar los espacios perdidos.
Las 48 instituciones que hoy ostentan el cartel de “uso restringido” serán intervenidas a partir de la próxima semana. Cuadrillas de obreros trabajarán en extenuantes jornadas diurnas y nocturnas para resanar columnas, asegurar techos y habilitar progresivamente las zonas de peligro, devolviéndole metros cuadrados útiles a la comunidad escolar.




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