
El departamento alerta por proyectos estratégicos sin cierre financiero mientras crece la presión por destrabar obras que impactan movilidad, salud y economía regional.
La infraestructura vial del Eje Cafetero enfrenta un punto crítico. Desde Pereira, el gobernador de Juan Diego Patiño Ochoa lanzó un llamado urgente al Gobierno nacional para destrabar proyectos estratégicos que hoy permanecen estancados por un déficit superior a $700.000 millones.
El pronunciamiento se dio tras un comité directivo del programa Vías del Samán, donde autoridades regionales revisaron el estado de varias obras que, pese a su importancia para la conectividad, siguen sin avances concretos en su ejecución.
Obras clave siguen sin cierre financiero
El panorama expuesto por la Gobernación evidencia un problema estructural: varios de los proyectos más importantes para la movilidad regional no cuentan con cierre financiero definido, lo que impide su ejecución o ralentiza significativamente su avance.
Entre las iniciativas más críticas se encuentran:
- La intersección de Tacurumbí
- La vía La Romelia–El Pollo
- La segunda calzada Cerrito–La Virginia
En particular, el mandatario enfatizó la situación de Tacurumbí, un punto estratégico que conectará con el futuro hospital regional de alta complejidad.
Lea también: Variante Santa Ana-Zaragoza en Cartago: priorizan 12 km y obras iniciarían en dos meses
“A la altura de este comité todavía no se tiene claro el cierre financiero y estamos expectantes realmente que nos puedan decir en ese modelo cómo está el cierre financiero y cuánto haría falta”, señaló Patiño.
La falta de claridad financiera no solo retrasa las obras, sino que genera incertidumbre sobre su viabilidad en el corto plazo.
Proponen dirección regional para destrabar proyectos
Como alternativa para mejorar la ejecución, el gobernador planteó la creación de una figura clave dentro del convenio: un director regional que permita seguimiento permanente a los proyectos y facilite la interlocución entre los gobiernos locales y las entidades nacionales.
“Hemos regresado con una propuesta importante para tener un director del convenio regional, una persona de la región con quien los gobernantes podamos interlocutar diariamente”, explicó.
La propuesta busca atacar uno de los principales cuellos de botella: la falta de articulación técnica, administrativa y financiera entre los actores involucrados.
Relación con el Gobierno nacional, sin canales directos
Otro de los puntos que genera preocupación es la limitada comunicación con el Gobierno nacional. El mandatario fue directo al señalar que no existen espacios efectivos de diálogo político para avanzar en soluciones.
“Yo no hablaría de malas o buenas, no hay relaciones. He venido solicitando espacios con la ministra, lo que se ha planteado son mesas técnicas”, afirmó.
No obstante, destacó la disposición del Instituto Nacional de Vías -INVIAS- para trabajar de manera conjunta con las regiones, lo que representa uno de los pocos avances en medio del panorama actual.
Te puede interesar: Alerta por aumento de lluvias en Risaralda durante Semana Santa: riesgos y recomendaciones
Impacto en la competitividad y la economía regional
El estancamiento de estas obras no es un problema menor. Se trata de proyectos que tienen impacto directo en la competitividad del Eje Cafetero, la reducción de tiempos de desplazamiento y el fortalecimiento de sectores clave como el comercio, la salud y el transporte.
La conexión entre departamentos como Risaralda, Caldas y Valle del Cauca depende en gran medida de estos proyectos viales, que hoy siguen en fase de discusión pese a su carácter prioritario.
Además, infraestructuras como la vía hacia el hospital regional son fundamentales para garantizar acceso oportuno a servicios de alta complejidad, lo que añade presión social a la ejecución de las obras.
Un llamado a decisiones concretas
Desde Risaralda, el mensaje es claro: la región no necesita más diagnósticos, sino decisiones ejecutivas que permitan avanzar en proyectos que llevan años en planeación.
El déficit de más de $700.000 millones no solo refleja un problema financiero, sino también una falta de definición en el rol del Gobierno nacional como ejecutor de estas iniciativas. Mientras tanto, los proyectos continúan en pausa, en una región que reclama soluciones urgentes para no frenar su desarrollo.




Deja tu comentario