
Desde este miércoles 10 hasta el viernes 12 de junio, el estratégico corredor vial tendrá restricciones de once horas continuas. Conozca cómo operarán los bloqueos diarios para evitar quedar atrapado en la carretera.
¿Cuándo y por qué hay cierres viales en la vía Cartago – Pereira en junio?
Entre el miércoles 10 y el viernes 12 de junio, el estratégico corredor vial que conecta al municipio de Cartago con Pereira sufrirá restricciones diarias desde las 7:00 a.m. hasta las 6:00 p.m. La medida obedece a las labores de aprovechamiento forestal necesarias para avanzar en la cimentación del nuevo puente La Esperanza, ubicado a la altura del sector de Ukumarí. Durante estos tres días, el tráfico enfrentará bloqueos de media calzada, cierre de un carril hacia la capital de Risaralda y maniobras de volquetas para el retiro del material vegetal.
El nacimiento de La Esperanza frena el acelerador
La construcción de grandes infraestructuras urbanas siempre exige un sacrificio temporal en la comodidad de la ciudadanía. Esta vez, el turno de armarse de paciencia le corresponde a quienes transitan el neurálgico corredor vial que comunica a Cartago con Cerritos y Pereira, una arteria vital por la que fluye el comercio agroindustrial, la academia y la fuerza laboral de dos departamentos.
El motivo detrás de los cierres, los obreros y los conos naranjas es el avance estructural del nuevo puente La Esperanza, una obra estratégica que se levanta en las inmediaciones del reconocido Bioparque Ukumarí.
Para que el concreto y el acero puedan alzarse con firmeza, los ingenieros necesitan despejar urgentemente el terreno aledaño. Esto implica ejecutar una intensa jornada de aprovechamiento forestal a un costado de la vía, un eufemismo técnico para describir la tala y poda controlada de grandes árboles.
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Cronograma de la restricción vehicular
La maquinaria tomará el control parcial del asfalto durante jornadas extenuantes de once horas continuas, iniciando exactamente a las 7:00 a.m. y liberando el paso apenas a las 6:00 p.m., justo cuando comienza a caer la tarde.
El miércoles 10 de junio marcará el inicio de la intervención y, muy probablemente, el día de mayor impacto para la movilidad intermunicipal. Las cuadrillas operativas tomarán media calzada en ambos sentidos de la vía, obligando a que el denso tráfico bidireccional se comprima forzosamente en un estrecho cuello de botella.
Para el jueves 11 de junio, la dinámica de los cierres sufrirá una modificación táctica, concentrando el impacto en un solo flanco. Quienes viajen en el sentido Cartago – Pereira encontrarán un carril completamente inhabilitado, ralentizando severamente el ingreso matutino de miles de trabajadores y estudiantes hacia la capital risaraldense.
Finalmente, el viernes 12 de junio, la operación logística entrará en su fase de limpieza y adecuación del terreno. Los trabajadores dedicarán la jornada al retiro masivo de todo el material vegetal acumulado durante los días previos, lo que mantendrá la presencia constante de volquetas de carga pesada maniobrando peligrosamente sobre la carretera.

Madrugar o reprogramar, el único atajo posible
Ante un escenario donde el caos vehicular está prácticamente garantizado, la improvisación se convierte en el peor enemigo frente al volante. Las citas médicas, las reuniones de oficina de primera hora o los vuelos programados en el aeropuerto internacional Matecaña no esperarán a que la maquinaria pesada despeje la vía.
“Por esta razón, se recomienda planear los desplazamientos con tiempo para evitar retrasos y contratiempos durante el recorrido”, advirtieron a través de un escueto mensaje oficial los encargados de la planeación vial.




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