
Bryam Eduardo Armero sobrevivió a un deslizamiento en las obras del barrio La Graciela gracias a una pequeña cámara de aire. Durante la heroica labor de extracción a contrarreloj, un socorrista sufrió graves fracturas.
¿Qué pasó con el obrero atrapado por un alud de tierra en Montenegro?
El joven Bryam Eduardo Armero fue rescatado con vida tras permanecer casi cinco horas sepultado por un deslizamiento de tierra el jueves 3 de septiembre en el barrio La Graciela de Montenegro, Quindío. El obrero sobrevivió gracias a un pequeño espacio para respirar y fue trasladado estable al hospital Roberto Quintero Villa, en un operativo conjunto entre Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil, Policía y Alcaldía, el cual dejó a un socorrista herido por la caída de una roca.
El respiro que engañó a la muerte
La emergencia se desató hacia las 5:50 de la tarde. El peso aplastante del alud amenazaba con asfixiar de inmediato a Bryam Eduardo Armero, el joven obrero que quedó sepultado en el fondo de la excavación.
Pero en medio del caos, la física y el azar jugaron a su favor. La tierra y los escombros se acomodaron de tal forma que dejaron un minúsculo espacio abierto, una burbuja vital que le permitió a Bryam seguir respirando mientras, en la superficie, equipos de emergencia se movilizaban para sacarlo de su tumba de barro.
El alcalde del municipio, Gustavo Pava, se desplazó de inmediato a la zona para coordinar lo que se convertiría en una de las jornadas de rescate más tensas del departamento.
«Desde ese mismo momento toda la institucionalidad del municipio se hizo presente en el sitio. Bomberos, Alcaldía, Cruz Roja, Defensa Civil, Policía y funcionarios de EPQ iniciaron labores incansables para rescatar al obrero con vida», indicó el mandatario local.
Un rescate heroico marcado por el dolor
Remover la tierra húmeda en un terreno inestable es caminar sobre el filo de una navaja. Los socorristas tuvieron que descender utilizando herramientas manuales y extrema precaución, conscientes de que un movimiento en falso podría generar un nuevo desprendimiento que sepultara tanto al obrero como a los rescatistas.
El peligro latente se materializó en medio de las maniobras de salvamento. Una roca de gran tamaño, desprendida por la inestabilidad de las paredes de la zanja, cayó directamente sobre la humanidad de uno de los socorristas que escarbaba desesperadamente para llegar hasta Bryam.
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El impacto le fracturó los huesos de una pierna, obligando a los equipos a dividir sus esfuerzos. Mientras una ambulancia evacuaba al rescatista herido hacia el hospital de la localidad, sus compañeros continuaron excavando sin descanso, iluminados por reflectores y rodeados por la angustia palpable de los familiares y vecinos de La Graciela.
El júbilo de la medianoche y la sombra del sismo
La zozobra se extendió hasta bien entrada la noche. Finalmente, pasadas las 11:00 p.m., un grito de alivio rompió el silencio tenso de la multitud. Bryam Eduardo fue extraído de las entrañas de la tierra, cubierto de lodo, maltratado, pero milagrosamente consciente y estable.
El joven fue inmovilizado en una camilla y trasladado de urgencia al hospital Roberto Quintero Villa, donde el personal médico inició de inmediato las valoraciones de rigor para descartar daños internos o síndrome por aplastamiento.
Pasada la adrenalina, el alcalde Pava confirmó que la administración hará un seguimiento permanente a la evolución médica de Bryam y anunció medidas urgentes sobre el terreno.
El desplome en La Graciela no parece ser un accidente aislado de la ingeniería. Las autoridades ordenaron iniciar evaluaciones técnicas exhaustivas del suelo, bajo la fuerte hipótesis de que las profundas fallas reactivadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, sumadas a las recientes réplicas, han comprometido severamente la estabilidad de los terrenos en el municipio.




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