
La iniciativa privada de Odinsa Vías propone construir 77 kilómetros de doble calzada y generar 54.000 empleos en cuatro departamentos.
¿Qué es el proyecto Conexión Centro en el Eje Cafetero y cuánto cuesta?
El proyecto Conexión Centro es una iniciativa privada de quinta generación (5G) propuesta por Odinsa Vías a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), con una inversión estimada de $7 billones. Busca construir 77 kilómetros de doble calzada y operar 334 kilómetros de red vial entre Valle del Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas, abarcando los corredores Armenia-Pereira-Manizales y Calarcá-La Paila.
Manejar por las carreteras serpenteantes que abrazan la cordillera central es un ejercicio constante de paciencia. Detrás del paisaje deslumbrante de cafetales y neblina, miles de conductores de carga pesada y turistas libran a diario una batalla contra el reloj, atrapados en filas interminables detrás de una tractomula que asciende a marcha lenta. La promesa de un asfalto continuo y veloz ha sido un anhelo de décadas para la región, un sueño que hoy reposa sobre los escritorios de Bogotá en forma de cientos de planos arquitectónicos a la espera de luz verde.
El pulso por el control del asfalto cafetero
La revelación de los detalles de este ambicioso proyecto aterriza en un momento de efervescencia social. Las carreteras de la región aún tienen fresco el eco de las protestas que estallaron el pasado 15 de mayo en los peajes de Caldas, manifestaciones que forzaron a la agencia estatal a establecer tarifas diferenciales hace apenas unos días.
En los corrillos políticos y en las mesas de diálogo con los manifestantes, corrió el rumor de que el gobierno habría sepultado la nueva propuesta vial. Sin embargo, la realidad jurídica y administrativa en los despachos de los estructuradores cuenta una historia diferente.
“Hasta el momento, Odinsa Vías no ha recibido ninguna actuación administrativa oficial de la ANI sobre un eventual rechazo al proyecto”, aclaró Gustavo Ordóñez, director ejecutivo de la compañía, despejando las dudas sobre el futuro inmediato de la obra.
Las entrañas técnicas de un gigante de cemento
El expediente de Conexión Centro no se limita a un parcheado de las vías existentes. La ingeniería de quinta generación (5G) proyecta una transformación profunda para agilizar el transporte de insumos desde los centros de producción hacia las capitales de consumo.
La hoja de ruta técnica se concentra en resolver los cuellos de botella históricos del Eje Cafetero mediante intervenciones precisas:
- Construcción de 77 kilómetros de segunda calzada y una nueva variante en Calarcá de 5,8 kilómetros.
- Diseño y ejecución de 20 intersecciones viales, de las cuales 15 serán estructuras completamente nuevas.
- Administración de 32 kilómetros de pasos urbanos, aliviando así la carga financiera de los municipios.
- Adecuación de 50 kilómetros de ciclorutas para impulsar la movilidad sostenible.
A estas macrounidades se suman peticiones históricas de las comunidades, recolectadas durante las audiencias previas. Entre ellas destacan la doble calzada en el tramo La Manuela – La Trinidad, la extensión de la variante Condina entre los sectores de Altagracia y La Consota en Pereira, y el mejoramiento de los cruces estratégicos hacia el municipio turístico de Salento.
Le puede interesar: El peaje de Circasia entra en el acuerdo de la ANI: Tarifa bajará de $27.000 a $700
Una bolsa millonaria para sanar las deudas regionales
La tensión entre los cobros nacionales y las necesidades de los vecindarios obligó a los estructuradores a rediseñar la propuesta financiera. Como respuesta a los reclamos ciudadanos, el proyecto incluyó la creación de un fondo de contingencia que le entregaría chequera directa a los mandatarios locales.
“Se definió una subcuenta de obras regionales por $180.000 millones para que las autoridades departamentales definan dónde invertir y generar conectividad con el corredor nacional”, explicó Ordóñez.
El ejecutivo fue enfático en solicitar que la estructuración definitiva de estas inversiones cuente con la participación real de las gobernaciones, alcaldías y líderes cívicos del Valle del Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas. La meta es que el territorio decida de forma autónoma qué infraestructura complementaria necesita con mayor urgencia.
Lea también: ¡Petro propone acabar con los peajes del Eje Cafetero! Gobierno rechaza nueva concesión a 30 años
¿Un puente hacia el futuro o un freno de mano?
El impacto socioeconómico calculado por los estructuradores resulta abrumador para una región ávida de reactivación. La iniciativa prevé la generación de más de 54.000 empleos formales, sumando los puestos directos e indirectos durante las fases de excavación, vertido de concreto y operación logística.
Frente a la desconfianza ciudadana, Odinsa trazó una línea roja conceptual: Conexión Centro no es una prórroga camuflada del actual contrato de Autopistas del Café. Se trata de un proyecto gestado bajo la Ley de Asociaciones Público-Privadas (APP) que busca llevar la doble calzada al cien por ciento de cobertura regional.
Hoy, el peso de los $7 billones y el futuro de la movilidad en el occidente colombiano descansan en un despacho evaluador. Un experto independiente de la ANI analiza la factibilidad de los planos bajo la Ley 1508 de 2012. La decisión final determinará si el Eje Cafetero da el salto definitivo a la infraestructura de quinta generación, o si los conductores seguirán resignados a contemplar el hermoso paisaje tras el lento avanzar de un camión de carga en la montaña.




Deja tu comentario