
La crisis del sistema de salud en el Valle del Cauca escala a un nuevo nivel. Más de 1.300 empleos se han perdido en medio de renuncias masivas de médicos y personal asistencial, quienes denuncian retrasos en pagos que, en algunos casos, superan los 120 días.
El panorama, que ya era crítico, comienza a reflejarse directamente en la atención a pacientes. Clínicas y hospitales enfrentan escasez de insumos, cierre de servicios y una presión creciente sobre la red pública.
Deudas de EPS tienen al sistema al borde del colapso
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, advirtió que la raíz del problema está en la millonaria cartera que las EPS mantienen con las instituciones de salud.
Centros de alta complejidad como la Fundación Valle del Lili acumulan deudas cercanas a un billón de pesos. A su vez, el Hospital Universitario del Valle supera los 750 mil millones en cartera pendiente.
La situación también golpea a clínicas privadas como la Clínica Imbanaco y la Clínica de Occidente, que enfrentan dificultades para sostener su operación.
Falta de pagos provoca renuncias y cierre de servicios
El retraso en los pagos ha generado un efecto dominó. Sin flujo de recursos, las instituciones no logran cubrir nómina ni garantizar insumos básicos, lo que ha llevado a una salida progresiva de talento humano.
Médicos generales, especialistas y personal asistencial han optado por renunciar ante la incertidumbre laboral. Como consecuencia, varias clínicas han tenido que cerrar servicios, trasladando la carga de pacientes hacia hospitales públicos.
Este desbalance aumenta la presión sobre una red que ya opera al límite.
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Impacto directo en la atención a pacientes
La secretaria de Salud del departamento, María Cristina Lesmes, advirtió que la crisis ya afecta la calidad y oportunidad en la atención.
La combinación de menos personal y mayor demanda está generando demoras, congestión en urgencias y dificultades para acceder a servicios especializados.
En términos prácticos, esto significa que los pacientes enfrentan mayores tiempos de espera y una atención cada vez más restringida.
Autoridades buscan medidas urgentes para evitar un colapso mayor
Ante el deterioro del sistema, las autoridades departamentales convocaron una reunión con interventores de EPS y gerentes de hospitales para definir acciones inmediatas.
El objetivo es encontrar mecanismos que permitan recuperar el flujo de recursos, sostener la operación de las instituciones y evitar que la crisis continúe profundizándose.
Sin embargo, el escenario sigue siendo incierto. La falta de soluciones estructurales mantiene en alerta al sector salud, mientras el número de renuncias y servicios afectados podría seguir en aumento en las próximas semanas.




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