
El consorcio Vías del Samán y la Alcaldía municipal emitieron un parte de tranquilidad. La separación viralizada en la baranda corresponde a un asentamiento del terreno y no compromete los cimientos.
¿Qué pasó con el puente Anácaro en Cartago tras el terremoto en Colombia?
Tras una rigurosa inspección técnica este 12 de agosto de 2026, el Consorcio Intervías del Samán y la Secretaría de Infraestructura de Cartago confirmaron que el puente Anácaro no sufrió daños estructurales por el reciente sismo. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran un leve asentamiento en el relleno de acceso, pero la estructura principal que conecta a Ansermanuevo con Cartago mantiene sus condiciones normales de estabilidad, garantizando un tránsito seguro entre el Valle del Cauca y Risaralda.
La fotografía de una evidente separación en la baranda comenzó a saltar de teléfono en teléfono con la velocidad del pánico. En cuestión de horas, los conductores que transitan rutinariamente por el norte del Valle del Cauca miraban con profunda desconfianza el puente, temiendo que el terremoto del lunes hubiera sentenciado en silencio la estructura.
El escrutinio técnico frente al rumor digital
El miedo colectivo obligó a las autoridades a realizar una inspección minuciosa. Un equipo de expertos de la interventoría del Consorcio Intervías del Samán, acompañados por profesionales de planeación de la Alcaldía de Cartago, se desplazó hasta el punto exacto de la vía (PR4+200) para confrontar la virtualidad con la realidad de los cimientos.
Con equipos de medición y planos, los ingenieros descendieron a las bases de la estructura. Revisaron la subestructura, las vigas principales, los estribos y los robustos muros de contención que sostienen los accesos, buscando cualquier señal de fatiga en los materiales.
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“Durante la visita no se evidenciaron fisuras, grietas, desplazamientos o deformaciones aparentes en los principales elementos inspeccionados”, certificó Luis Gabriel Ibarra Angel, director de Interventoría del consorcio, en el documento oficial remitido a Findeter.
El pavimento y las juntas de dilatación, vitales para absorber los movimientos de la tierra y el tráfico pesado, también pasaron la prueba. Las separaciones habituales entre los dos apoyos intermedios del puente se mantienen inalteradas, descartando torceduras o daños ocultos bajo la capa asfáltica.
El misterio de la baranda separada
Si los cimientos estaban intactos, ¿qué mostraban entonces las fotografías que sembraron el terror en las redes sociales? Los técnicos enfocaron su atención en los accesos del puente, el punto exacto donde la carretera se encuentra con la estructura elevada.
La respuesta calmó los ánimos. El espacio inusual detectado en el bordillo y la baranda metálica no es un aviso de colapso, sino una reacción física esperable ante la magnitud de la sacudida tectónica del pasado lunes.
“Se considera posible que se haya presentado algún desplazamiento o asentamiento del relleno del aproche de acceso al puente como consecuencia del movimiento sísmico. Sin embargo, no se observaron inclinaciones ni señales de volcamiento”, detalla el informe técnico.
Es decir, la tierra que sirve de rampa para subir al puente se acomodó ligeramente por la vibración, pero el puente como tal no se movió un solo centímetro de su eje.
Vigilancia continua en el corredor vial
Aunque el diagnóstico de los ingenieros disipa el riesgo inminente y permite el flujo vehicular habitual entre Ansermanuevo y Cartago, la naturaleza preventiva del protocolo exige mantener la guardia alta.
Los equipos de la gestora de Vías del Samán mantendrán un monitoreo constante sobre el viaducto. Cualquier cambio sutil en las juntas o un nuevo asentamiento en el asfalto activará de inmediato estudios especializados de mayor profundidad.




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