
Una profunda conmoción se vive en Cartago tras el hallazgo de dos personas sin vida en distintos sectores de la ciudad, ambos en áreas de vegetación y con aparentes signos de violencia. Los casos, ocurridos este jueves, encendieron las alarmas entre la comunidad y motivaron el inicio de una amplia investigación de las autoridades para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
El primer hallazgo se registró en una zona semi boscosa en Cartago, específicamente en un sector semiboscoso cercano a la variante de Cartago, a la altura del barrio Bellavista de Cartago. Allí, las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de un hombre que posteriormente fue identificado como Jhoan Sebastián Zapata, de 25 años de edad.
De acuerdo con la información entregada por la Policía, el cadáver presentaba heridas ocasionadas por arma blanca aunque inicialmente indicaron que fue por arma de fuego. De inmediato, unidades judiciales y forenses realizaron la inspección técnica del cuerpo y recolectaron evidencias en el lugar, que serán claves dentro del proceso investigativo.
Horas antes, otro caso caso fue reportado en otro punto del municipio. En inmediaciones del patinódromo de Cartago, en el sector del parque La Isleta, fue encontrado el cuerpo de una mujer joven, también en una zona de vegetación. Posteriormente, las autoridades confirmaron que se trataba de Deisy Alejandra Arango, de 22 años de edad.
La joven, residente en el barrio San Isidro del corregimiento de Puerto Caldas (Pereira), había sido reportada como desaparecida en Cartago días atrás. Según relataron sus familiares, fue vista por última vez cuando salió de su vivienda a bordo de una motocicleta Eco Deluxe negra con detalles rojos, con la intención de dirigirse a una droguería en Cartago para comprar medicamentos.
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El hallazgo generó una ola de consternación tanto en Puerto Caldas como en Cartago, donde familiares, amigos y vecinos expresaron su dolor y exigieron justicia. Arango era madre de una niña de tres años, por lo que su muerte ha causado aún mayor impacto en la comunidad.
Las familias de las víctimas hicieron un llamado a las autoridades para que se aceleren las investigaciones y se esclarezcan las circunstancias de estos crímenes, que vuelven a poner sobre la mesa la preocupación por los niveles de violencia en el norte del Valle y la seguridad en sectores apartados o con baja iluminación.




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