
Las obras de rehabilitación vial en el barrio El Progreso obligan a los vehículos de gran tonelaje a tomar la ruta alterna por Ansermanuevo. El corredor liviano operará con precaución.
¿Hasta cuándo hay restricciones en la vía Pereira-Quibdó y cuál es el desvío?
Hasta el próximo sábado 16 de mayo operará un desvío obligatorio y exclusivo para vehículos de carga pesada en el municipio de La Virginia (Risaralda). Debido a obras de rehabilitación en la vía Pereira–Quibdó, los transportadores deberán tomar como alternativa la Ruta 2302 (Troncal de Occidente), específicamente en el tramo Ansermanuevo – La Virginia.
La movilidad de carga entre el Eje Cafetero y el Pacífico colombiano presenta novedades operativas de alta importancia. Desde finales de abril y hasta el próximo 16 de mayo, el tránsito de vehículos pesados por la vía Pereira–Quibdó experimentará modificaciones a su paso por el municipio de La Virginia, en Risaralda. Esta medida busca facilitar una intervención estructural profunda en uno de los corredores más transitados por el sector logístico.
Los trabajos, que se concentran puntualmente en el barrio El Progreso (sobre la ruta 50RS01), forman parte de un plan integral para recuperar los puntos críticos de la carretera transversal central del Pacífico. Esta arteria es vital para la economía regional, pues garantiza el abastecimiento y la conexión comercial directa entre los departamentos de Chocó y Risaralda.
Rutas alternas y logística de obra
Para evitar traumatismos mayores y garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios, el Consorcio San Alonso, encargado de la ejecución física, determinó que el tráfico pesado no podrá circular por la zona de intervención. La ruta alterna oficial designada es la Ruta 2302 (Alterna a la Troncal de Occidente), desviando el flujo de carga pesada por el corredor que conecta a Ansermanuevo con La Virginia.
Esta intervención está enmarcada en el Contrato de Obra No. 4328 de 2024, un proyecto que contempla no solo el mantenimiento rutinario, sino la rehabilitación y construcción de tramos que históricamente han presentado desgaste acelerado por el paso de tractomulas y camiones articulados (tren cañero).

“Hacemos un llamado a la comunidad y a los usuarios a acatar las recomendaciones, planear sus desplazamientos con anticipación y transitar con extrema precaución durante el desarrollo de estas intervenciones, las cuales buscan mejorar las condiciones definitivas y la seguridad vial del corredor”, señaló el equipo ejecutor mediante un comunicado oficial.
Canales de atención al usuario
Conscientes del impacto temporal que estas obras generan en la dinámica de los transportadores, las autoridades han habilitado el Servicio de Atención al Usuario (SAU). A través de este canal, los conductores y habitantes del occidente de Risaralda pueden consultar en tiempo real el avance de la obra y las condiciones de la vía alterna.
Se espera que, pasada la fecha límite del 16 de mayo, el tramo en La Virginia sea reabierto con una capa asfáltica renovada, devolviendo la normalidad al flujo pesado que conecta a las montañas cafeteras con el andén pacífico.




Deja tu comentario