
Esta semana se retomarán cerca de 20 vuelos diarios hacia Bogotá y Panamá. Para garantizar la seguridad, toda la operación de salidas y llegadas funcionará de manera apretada y exclusiva en el primer piso del aeropuerto.
¿Cuándo reabre el Aeropuerto Matecaña de Pereira y cómo funcionarán los vuelos tras el terremoto?
La Aeronáutica Civil autorizó la reactivación comercial del Aeropuerto Internacional Matecaña en Pereira, Risaralda, proyectando el reinicio de operaciones para esta misma semana con cerca de 20 vuelos diarios. Debido a los daños estructurales provocados por el sismo del 10 de agosto, la atención de pasajeros, así como las salidas y llegadas, se concentrarán temporalmente en el primer piso de la terminal, reactivando rutas estratégicas hacia Bogotá y Panamá.
El embudo del primer piso: volar con lo estrictamente necesario
La reactivación no significa un retorno inmediato a la normalidad. Volver a conectar a Pereira por vía aérea exigió sacrificar la comodidad en favor de la seguridad absoluta. Todo el complejo operacional que implica las salidas y llegadas se embotellará en la planta baja, dejando el segundo y tercer nivel completamente inhabilitados.
En esta etapa temprana, el aeropuerto proyecta atender alrededor de 20 vuelos comerciales por día. Es una fracción minúscula frente al intenso tráfico que registraba la terminal antes de la sacudida, pero representa un avance monumental para una economía regional que urgía recuperar su conexión directa con la capital del país.
Además de los puentes aéreos hacia Bogotá, el plan progresivo de normalización incluye el restablecimiento de la ruta internacional hacia Panamá, una arteria vital para los negocios y el turismo del centro occidente de Colombia.
Luis Fernando Collazos, gerente del Matecaña, no ocultó la crudeza de la nueva realidad operativa al advertir sobre los cuellos de botella que enfrentarán los viajeros en las próximas semanas.
“Antes del temblor, teníamos seis salas de recibos, seis salas de pasajeros. Ahora solamente vamos a tener dos salas de espera de manera transitoria al lado de las zonas de maletas, de las bandas transportadoras. Sabemos de las incomodidades que esto va a generar, pero pues es la única forma que podemos dar al servicio”.
La rigurosa lupa técnica antes del despegue
Obtener el sello de aprobación no fue un simple trámite burocrático. La luz verde llega tras extenuantes jornadas de mesas técnicas donde confluyeron la administración del aeropuerto, la Aerocivil, delegados de las aerolíneas, Migración Colombia, la DIAN y la concesión OPAM.
Durante estos tensos encuentros, las autoridades aeronáuticas y de control fronterizo impusieron un estricto listado de requerimientos adicionales. El objetivo era blindar el esquema provisional, garantizando que movilizar a miles de personas en un espacio reducido no se convirtiera en un riesgo de seguridad pública o en un caos logístico insalvable.
Para cumplir con estas exigencias, cuadrillas de trabajadores han mantenido turnos continuos, las 24 horas del día. Su labor ha consistido en barrer el material desprendido del techo, instalar señalización temporal y adecuar cada metro cuadrado disponible del primer piso para recibir el inminente flujo humano.
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Aerolínea LATAM entre las primeras en anunciarlo
La primera aerolínea en anunciar su regreso es LATAM Colombia, que volverá a conectar a Pereira con Bogotá y Medellín. La compañía tendrá inicialmente dos vuelos diarios desde Bogotá y uno desde Medellín, para un total de 21 frecuencias semanales.
Antes del terremoto, LATAM manejaba cinco vuelos diarios hacia Pereira. Esa operación todavía no regresará por completo, pues dependerá de que el aeropuerto recupere nuevamente toda su capacidad. Mientras eso ocurre, la aerolínea mantendrá tres vuelos diarios desde Armenia, como alternativa para los viajeros que necesiten movilizarse desde o hacia el Eje Cafetero.
LATAM también mantendrá la flexibilidad para los pasajeros que tenían vuelos programados entre el 10 y el 31 de agosto desde o hacia Pereira, Cali y Armenia. Podrán cambiar la fecha o el vuelo sin pagar penalidad ni diferencia de tarifa, solicitar la devolución del dinero o modificar la ruta, dependiendo de la disponibilidad.
Además, seguirán vigentes temporalmente los topes de $228.000 por trayecto hacia Pereira y $234.000 hacia Armenia, sin incluir tasas e impuestos. El regreso de los vuelos representa el primer paso para que Pereira vuelva a recuperar por completo su conexión aérea después del terremoto.
El asfalto intacto que sirvió de puente humanitario
La gran paradoja del Aeropuerto Matecaña es que, mientras su fachada de cristal y concreto sufría las secuelas del sismo, su corazón operativo demostró una solidez inquebrantable. La pista de aterrizaje y la torre de control no reportaron ni una sola fisura estructural.
Esta resistencia fue la verdadera salvación para el departamento en sus horas más oscuras. Aunque las vitrinas comerciales cerraron, el aeropuerto nunca perdió su capacidad aeronáutica real.
Desde la mañana posterior al sismo, esa franja de asfalto intacto se transformó en la principal puerta de entrada para la esperanza, recibiendo ininterrumpidamente aeronaves pesadas cargadas con rescatistas y ayuda humanitaria internacional.
Subirse a un avión en Pereira dejará de ser, por un buen tiempo, una experiencia de pasillos amplios y compras de última hora. Las filas serán más largas, el espacio será estrecho y la paciencia será el documento más importante que deberán llevar los pasajeros. Sin embargo, soportar la incomodidad de esperar un vuelo al lado de una banda transportadora es un precio minúsculo a pagar por el privilegio de ver a una ciudad levantando vuelo nuevamente sobre sus propias ruinas.




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