
La justicia colombiana emitió una sentencia que marca el cierre de uno de los procesos judiciales más impactantes para la comunidad del Eje Cafetero. El Juzgado Sexto Penal de Conocimiento de Pereira dictó una condena contra Julián Eduardo Cifuentes Gómez, responsable del asesinato del sacerdote Darío Valencia Uribe.
La decisión judicial establece una pena de 27 años y nueve días de prisión, tras comprobarse la responsabilidad del acusado en el homicidio del presbítero, un caso que generó profunda conmoción en la comunidad religiosa y en la población de Risaralda.
Con la sentencia se cierra oficialmente el caso judicial del sacerdote Darío Valencia, un proceso que se extendió durante varios años y que incluyó investigaciones internacionales, labores de búsqueda y una confesión que permitió esclarecer el crimen.
La aceptación de cargos permitió una reducción de la pena
La sentencia contra Julián Eduardo Cifuentes Gómez se conoció luego de que el procesado aceptara su responsabilidad en el crimen durante el desarrollo del proceso penal, situación que se produjo como resultado del trabajo investigativo liderado por el fiscal especializado Andrés González Tamayo, quien estuvo al frente de la investigación por el crimen del sacerdote en Pereira.
Tras la aceptación de cargos por parte del acusado, la justicia aplicó una reducción del 40 % en la pena, mecanismo contemplado en la legislación penal colombiana para quienes colaboran con el proceso judicial.
La desaparición del sacerdote en Pereira en 2024
El caso comenzó en abril de 2024 cuando el religioso, quien se desempeñaba como párroco de la Iglesia María Auxiliadora, fue reportado como desaparecido.
El sacerdote desaparecido en Pereira había sostenido un encuentro con Cifuentes Gómez poco antes de perderse todo contacto con él, situación que llevó a las autoridades a iniciar una intensa búsqueda para determinar su paradero.
La desaparición generó preocupación entre los feligreses y en la comunidad pereirana, que siguió de cerca las investigaciones que buscaban esclarecer lo ocurrido.
Hallazgo de la camioneta del sacerdote en Viterbo
Días después de reportarse la desaparición, las autoridades localizaron la camioneta del sacerdote en un parqueadero público del municipio de Viterbo.
En el interior del vehículo se encontraron rastros de sangre y un impacto de arma de fuego en el tablero, elementos que se convirtieron en piezas clave dentro de la investigación por el crimen del sacerdote en Pereira.
Estos hallazgos fortalecieron las primeras hipótesis sobre un posible homicidio y orientaron las labores de búsqueda y análisis forense.
El sospechoso fue detenido en Francia
Mientras avanzaban las investigaciones en Colombia, el principal sospechoso abandonó el país.
El 30 de abril de 2024, Julián Eduardo Cifuentes Gómez fue retenido por autoridades en Francia, donde permaneció durante varios meses sin revelar información sobre el paradero del sacerdote.
Durante ese tiempo, el caso continuó en investigación y las autoridades colombianas adelantaron gestiones judiciales internacionales para avanzar en el proceso penal.
Confesión del crimen y revelación del lugar donde estaba el cuerpo
El caso dio un giro definitivo en septiembre de 2025. Durante una diligencia judicial realizada con la presencia de funcionarios enviados desde Pereira, el procesado finalmente confesó el homicidio y entregó información clave para ubicar el cuerpo.
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Gracias a esa declaración fue posible localizar los restos del religioso. Las autoridades confirmaron posteriormente el hallazgo del cuerpo del sacerdote en Belalcázar Caldas, en una zona boscosa del municipio de Belalcázar.
Las labores de búsqueda fueron realizadas por unidades de la Policía Nacional de Colombia y del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, quienes lograron recuperar los restos y confirmar el desenlace del caso.
Extradición del acusado a Colombia
Tras su captura en Europa y luego de los procedimientos judiciales correspondientes, se llevó a cabo la extradición de Julián Eduardo Cifuentes Gómez a Colombia.
El traslado del procesado se concretó el 20 de noviembre de 2025, momento en el que quedó a disposición de las autoridades judiciales colombianas para enfrentar formalmente el proceso penal por el homicidio.
Desde entonces permaneció bajo custodia mientras avanzaba el juicio en su contra.
Una sentencia que cierra uno de los casos más dolorosos para Risaralda
Con la decisión emitida por el Juzgado Sexto Penal de Conocimiento de Pereira, queda oficialmente establecida la condena por el homicidio del sacerdote Darío Valencia, poniendo fin a uno de los casos que más impactó a la comunidad de Risaralda en los últimos años.
El crimen del religioso generó profunda indignación en la sociedad y mantuvo durante largo tiempo la atención pública sobre el desarrollo de la investigación.




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