
Marliez Genz, de 41 años, salió sola desde su hostal para caminar hasta una finca turística, pero nunca llegó. Su cuerpo fue encontrado este domingo flotando en un lago rural del Quindío, en medio de dudas por la tardanza en los operativos de búsqueda.
¿Qué pasó con la turista holandesa desaparecida en Salento, Quindío?
La turista holandesa Marliez Genz, de 41 años, fue hallada muerta el domingo 31 de mayo flotando en un lago de la vereda Palestina, en Salento, Quindío. Había sido declarada como desaparecida por la Fiscalía General de la Nación desde el lunes 25 de mayo, cuando salió caminando sola desde su alojamiento hacia la finca El Ocaso para realizar un tour de café al que nunca llegó.
Las montañas verdes del ‘Padre del Quindío’ suelen ser el refugio perfecto para los viajeros solitarios que buscan paz entre los paisajes patrimonio de la humanidad. La tarde del lunes parecía ideal para recorrer a pie la hora de trayecto que separa el bullicio del casco urbano de los silenciosos sembradíos. Sin embargo, el encanto de ese sendero rural se convirtió en el inicio de un misterio doloroso que hoy empaña la tranquilidad del turismo en el departamento.
Un recorrido solitario hacia el café que nunca terminó
Marliez cruzó la puerta del Coffee Tree Boutique Hostel hacia la 1:00 p.m. con la confianza de quien se siente a salvo. La viajera europea no requirió guías, compañías, ni transporte motorizado. Avisó en la recepción que emprendería una ruta a pie, bajo el sol del mediodía, con un objetivo claro: llegar a la tradicional finca El Ocaso para vivir de cerca el proceso agrícola.
Ese fue su último rastro con vida. Las horas transcurrieron y la cama de su habitación permaneció intacta. La profunda calma con la que los extranjeros suelen desconectarse en los pueblos cafeteros pudo haber jugado en su contra, disfrazando temporalmente de turismo independiente lo que en realidad era el inicio de una tragedia.
El silencio y la alarmante demora en las alertas
Las primeras señales contundentes de que algo andaba mal surgieron a mitad de semana. La agenda de la ciudadana europea marcaba un compromiso ineludible para el miércoles 27 de mayo: un check-out programado para enlazar su viaje con un tour a caballo. La turista nunca llegó a su cita con los equinos, no se reportó con sus amigos y jamás pisó los terrenos de la finca cafetera que pretendía visitar.
Sorprendentemente, a pesar de su prolongada e inusual ausencia, la maquinaria oficial de búsqueda tardó en encenderse. La notificación formal de su extravío y la intervención de la Fiscalía General de la Nación apenas detonaron los operativos de rastreo intensivo en la zona boscosa durante el sábado, cinco días después de que ella diera su último paso conocido.
Le puede interesar: Caos en la vía rápida: vehículo de alta gama ignoró semáforo y desató aparatoso choque múltiple hacia Pereira
El doloroso hallazgo en las aguas de Palestina
Las esperanzas de los rescatistas de encontrarla desorientada o refugiada en alguna casa campesina se apagaron drásticamente con la luz del domingo. Las autoridades que peinaban la topografía rural fueron alertadas sobre la presencia de un cuerpo sin vida flotando en las aguas mansas de un pequeño lago.
El hallazgo se produjo en inmediaciones de la vereda Palestina, un sector rural rodeado de espesa naturaleza. La confirmación oficial llegó a los medios poco después, apagando el optimismo de los equipos de rescate y trasladando el caso a los laboratorios de criminalística.
“Se halló el cadáver de la mujer y en este momento se iniciaron las prácticas de reconocimiento”, ratificó el secretario de Gobierno departamental del Quindío, Jaime Andrés Pérez Cotrino.
Los restos fueron trasladados para los análisis forenses de rigor. Será el dictamen científico de Medicina Legal el encargado de revelar si este fatal desenlace fue producto de un infortunado accidente en medio de la soledad o si agentes externos y violentos interrumpieron el viaje de Marliez.




Deja tu comentario